martes, 21 de agosto de 2018

CÓMO SABER QUE ESTÁS ALEJANDO A LAS PERSONAS

No resulta para nada gracioso tener que reconocer que tanto tus seres queridos como tus conocidos se han apartado de tu lado porque te has encargado de ello de alguna manera.

Y sí, es cierto que las personas entran y salen de la vida de otros a diario por una infinidad de razones, como por ejemplo: mudarse, divorciarse, graduarse, disgustarse o fallecer.

Si llegaste a este artículo, posiblemente te estés quedando solo de forma constante, debido a tu propia actitud. Si deseas comprender por qué te está sucediendo esto continúa leyendo.




La soledad no es buena compañera

Hasta quienes son más huraños, demandan de alguien para discutir. Y es que no estamos diseñados ni física, ni emocionalmente para permanecer demasiado tiempo en soledad.

Los amigos, la familia y en general quienes nos rodean, nos facilitan de cierta manera no solo nuestras tareas diarias, sino el equilibrio mental que requerimos para sentirnos confiados, amados, y felices. Estas personas son nuestro mejor apoyo en los momentos difíciles, así que poder admitir que contamos al menos con un amigo leal, es todo un obsequio que vale la pena preservar.

Es posible que tu modo de actuar últimamente no sea el más adecuado y que a pesar de ello tu no lo hayas notado de manera consiente. Por ello, aquí te presentamos las cosas que podrían estar influyendo negativamente en los individuos que te rodean como para obligarlos a abandonarte.

1.- Discutes demasiado

Incluso hasta por temas triviales, creando drama a tu alrededor e hiriendo la susceptibilidad de tus seres queridos.

Comprende que la gente conflictiva es tan difícil de complacer, que hagan lo que hagan lo otros, siempre estarás buscando señalarles hasta sus más mínimos errores y esto acaba decepcionando e irritando a todos.

No deberías anteponer las circunstancias a las personas, porque estas últimas se desencantarán de ti.

2.- Te crees perfecto

¡Todos nos equivocamos, tú no eres la excepción a la regla!

Cuando te consideres perfecto en tu modo de actuar, caes en prepotencias y berrinches que te impiden reconocer un error y te llevan incluso a acusar a quienes son inocentes para librarte de la tarea de pedir disculpas y reconocer que fallaste.

Nadie desea ser amigo o compañero de quien es incapaz de reconocer y aceptar las consecuencias de sus actos.




3.- Vives quejándote

Si solo logras verle el lado negativo a cuanto te acontece, ¿en serio no comprendes la razón de tu soledad? Te estás convirtiendo en una oscura nube que acaba con cualquier rayo de optimismo y que pretende eliminar con la alegría a su paso.

4.- Eres egoísta

Esto consiste en ser poco empático, significa que no te interesa el dolor que pueda atravesar alguien más y por ende no te solidarizas, ni ofreces opiniones que aúpen a otros a progresar, ¡porque solo te importas tú mismo! Mientras continúas con esa actitud, mucho más visibles serán tus deficiencias y menos individuos te querrán a su lado.

En conclusión, existen múltiples razones que están incidiendo en que los demás sientan recelos hacia ti, en algunas de ellas no hicimos hincapié en este artículo porque pueden resultar evidentes y en todo caso dependen de tu auto-evaluación, estas podrían ser: baja autoestima, hablas mal de otros, solo conversas de aquello con lo que puedas vanagloriarte, niegas la ayuda etc.

Aceptar que echar a perder una amistad, genera una larga cadena de conceptos negativos sobre tu persona, debería ser suficiente motivación para colocarle un freno a cualquiera de las causas que son contraproducentes en tu vida.

miércoles, 15 de agosto de 2018

POSTURAS PSICOLÓGICAS DE DEFENSA

Es natural que ante la sensación de algún peligro o de alguna posible eventualidad, que nos genera desconfianza o temor, tomemos ciertas posturas de auto-defensa, que nos permitan poder asumir y afrontar esas diversas situaciones que experimentamos de una manera adecuada.
Los psicólogos han establecido 3 posturas importantes de defensa ante eventos que generan incertidumbre:
- Luchar.
- Querer escapar, huir o desaparecer.
- Paralizarse, no encontrar alternativas.




La etapa de la niñez de una persona cumple un papel significativo para asumir cualquiera de las posturas arriba mencionadas puesto que es en este ciclo de formación de la personalidad, cuando el individuo comienza a desarrollar dispositivos de defensa y opta por inclinarse por alguno de ellos con mayor fuerza, favoreciendo a formar una porción del carácter de sí mismo.

Asumir alguna de estas condiciones, es vital para el desarrollo emocional de cada quien. A pesar de ello, desarrollar una más que otra en exceso, puede ser contraproducente, e incluso acarrearle algún tipo de problema patológico en su etapa adulta.

Se ha establecido que la tendencia hacia determinada conducta en particular, deriva de algún trauma vivido y no reconocido ni superado, que tiende a perderse en lo más profundo de los recuerdos. Así que el individuo muchas veces no comprende el porqué de su propia conducta.
Analicemos en detalle cada una de ellas a continuación.
1.- Postura de lucha
Esta postura hace que el sujeto busque compensar las diversas situaciones que le toquen asumir. Es decir, si se siente inseguro buscará tomar una postura de seguridad, pero si se siente dependiente tenderá a sentirse independiente.
Como notarás, actuará al contrario de aquello que realmente experimenta en su interior. Aunque ciertamente pudiera parecer una postura apta para su desarrollo, realmente mantener una lucha inquebrantable en contra de sí mismo, puede llevar a la persona a desarrollar actitudes de arrogancia, prepotencia, egoísmo y vanidad.
2.- Querer escapar o huir
La postura de huida la asumen ciertos individuos cuando tienen que pensar, sentir o exponerse a situaciones que les generen estrés.
Asumir este mecanismo de defensa en exceso puede deberse a que en la infancia vivió experiencias que le resultaron desagradables y prefiere no contarlas para no tener que recordar nuevamente el evento que le pareció incómodo.
Evitar ciertas situaciones, puede conducir al individuo a caer en ciertas adicciones o alejarse lo más posible de aquello que le generar estrés.


3.- La postura de quedarse paralizado y no hacer nada
Básicamente consiste en rendirse o darse por vencido ante cualquier suceso que pueda genera un exceso de estrés que sobrepasa los niveles de raciocinio de la persona.
Este comportamiento puede darse a raíz de experiencias vividas de igual forma en la infancia, en las que aceptó de antemano que por más que luchara e intentara hacer algo, nunca lograría triunfar o hacer algo importante en su vida.
El reforzamiento negativo de los padres tiene mucho que ver en estos casos. Asimismo ante frases que le recalcaban que era muy perezoso o malo como para superarse y poder desarrollar ciertas actividades.
¿Qué puedes hacer al respecto?
En primera instancia, el reconocer la postura que prevalece en tu vida, y la identificación de sus consecuencia. Esto es esencial para corregir y aceptar un cambio total de actitud.
También identificar y asumir, permite mejorar la personalidad en función de las propias relaciones con otros y de la forma en la que se percibe la realidad inmediata.
Pero si no consigues comprender por qué eres demasiado tímido, orgulloso o incluso temperamental con los demás, es recomendable acudir a consulta con un profesional quien te ayudará a encontrar las claves de tu problema. Ponte en contacto con Mi Psicólogo Barakaldo en el 675 71 35 37. ¡De ti depende sentirte libre emocionalmente!
No dejes de lado este artículo y su contenido, y no olvides recomendarlo a otras personas si el contenido te ha resultado útil.

martes, 7 de agosto de 2018

CÓMO IDENTIFICAR EXPECTATIVAS IRREALES

¡El mundo está en constante evolución! Lo mismo sucede con la información que viaja tan rápido, y de maneras tan diferentes, que nos resulta complicado poder filtrar lo que sirve, de aquello que nos perjudica.
A veces le prestamos más atención de la debida a cuentos como: el príncipe azul, la media naranja o alma gemela, y el empleo perfecto. Cosas como estas, nos impiden vivir experiencias gratificantes, porque estamos a la expectativa de historias que se fundamentan en meras “ilusiones”.
Cuando somos niños, percibimos el mundo como una fantasía en donde existen superhéroes, hermosas princesas, y obstáculos que siempre serán superados. Pero, muchas de estas ideas evolucionan, y se arraigan a medida que el individuo crece.  Y a pesar de comprender que la vida no sigue este patrón exacto, el sujeto se aferra a ellas distorsionando la realidad.


Vivir de sueños no es tan malo, porque alimenta nuestra creatividad (sin alejarnos del contexto) pero se torna negativo cuando estas expectativas son fantasiosas, y la persona no es capaz de reconocer lo que es posible de lo que no.
Este tipo de comportamiento está relacionado con desordenes de control y autoridad sobre la conducta.
Esta manera de proceder no es favorable, por ende es propicio identificar las señales que nos muestren que estamos cayendo en expectativas falsas.
Considera estos argumentos para identificar si estás idealizando la vida más de la cuenta:
1.- Esperar a que otros se identifiquen con mis sentimientos, y los comprendan
Esta manera de actuar a menudo la observamos en las relaciones de pareja, cuando una de las partes espera que la otra pueda identificar, y comprender sus emociones y sentimientos, aun sin expresarlos. Esto provoca constantes decepciones y resentimientos.
Ninguna relación funciona de manera adecuada sin una buena comunicación.
2.- Asumir que las cosas no van a cambiar
Aferrarse a algo o alguien, sin dejar que la vida tome su curso natural, conlleva continuas decepciones. Nada permanece igual para siempre, puede que tus relaciones no sean como esperabas, o que tus negocios después de un gran auge sufran un desplome.
Pero tu capacidad para fluir te ayuda a sobreponerte a las circunstancias, ¡así que no te niegues al cambio!, ¡porque igual sucederá!
3.- Evitar contrariedades
Pretender esquivar un inconveniente para evitar entrar en conflictos, es algo que en repetidas oportunidades se aprecia en el campo laboral.
Cuando creemos tener la ocupación ideal, y queremos mantener nuestro estatus, preferimos no emitir una opinión, a sabiendas de que ello podría ser perjudicial a futuro. Esto crea una falsa imagen en tu entorno profesional por lo tanto ¡exprésate! Seguro te sentirás mejor.


4.- No le das importancia a mejorar tus relaciones
Puedes llegar a creer que una persona está predestinada a estar en tu vida, y es por ello que no inviertes tiempo en alimentar tus sentimientos, lo que puede transformarte en un ser egoísta.
5.- El perfeccionismo
Ser perfeccionista, en algunos casos puede superar el límite de la arrogancia, y la prepotencia, incluso llevarte a la obsesión, y la frustración. Características que no son bien vistas por otros.
Si te sientes identificado con alguno de estos puntos es bueno que hagas una evaluación, escucha lo que dicen sobre ti las personas que te aman y busca la manera de corregir tu actitud.
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miércoles, 1 de agosto de 2018

FORMAS EN LAS QUE TU MÓVIL ESTÁ CAMBIANDO TU CEREBRO

La máquina más compleja que puedes manejar, ¡es tu cerebro! Este posee tantas interconexiones que fácilmente puedes compararlo con el universo estrellado.

Lo singular del ser humano actual, es que puede aprender y desaprender la información que desee y además, gracias a los avances de la tecnología, conectarse con el ciberespacio empleando su dispositivo móvil.




Pero, ¿cómo está afectando este intercambio de información a tu cerebro?

La corteza cerebral registra constantemente las experiencias y cuando uno se involucra en actividades repetitivas (como recurrir a tu móvil cada vez que escuchas un mensaje de texto o ponerte al tanto de cualquier nueva información), esos hábitos se fijarán en tus vías neuronales.

¿Qué dice la ciencia?

Estudios recientes han apuntado que muchas personas experimentan una relación adictiva con sus móviles, lo que deriva en cambios en la retroalimentación de sus expectativas y recompensas que subyacen tanto en la adicción, como en conductas compulsivas.

Sin duda, nos gusta sentir que nuestras necesidades son cubiertas (comida, placer, bienestar, relaciones amorosas correspondidas, belleza, y refugio), esto altera nuestra mente. Por ejemplo, cuando encontramos a la pareja indicada, el sistema de recompensa del cerebro segrega dopamina. Por lo que, si te sientes bien, refuerzas tus comportamientos para mejorar aún más tu condición.

Pero, cuando nos excedemos en aquello que nos gusta, caemos en adicciones que son contraproducentes. La tecnología puede ser menos peligrosa que las drogas, pero el proceso cerebral es el mismo que el que desarrolla un adicto cuando busca recompensas por medio de alguna sustancia psicotrópica.

¿Qué sucede cuando abusas de la tecnología?

Las personas que se acostumbran a las alarmas de mensajes de texto, redes sociales y notificaciones automáticas, están recibiendo estímulos digitales que pueden desencadenar euforia, ansiedad, depresión e irritabilidad.

Para saber si tu relación con el móvil es tóxica, puedes responder a las siguientes preguntas: ¿Necesitas verificar constantemente tu teléfono en busca de alguna señal de mensajes?, ¿te alteras si te das cuenta de que la batería se está agotando y no dispones de enchufes cerca?, ¿pasas más tiempo con tu móvil que con tu familia?, ¿te sientes triste si no hay interacción digital con otras personas?

Si respondiste afirmativamente a todas o a la mayoría de estas preguntas, estás en cierta forma descargando tus funciones cognitivas en la tecnología, haciendo de tus relaciones y proceso de memorización cada vez más banal.

La tecnología posee por ende dos rostros, uno mediante el cual nuestro cerebro se activa y apasiona por lo nuevo; y el otro, socava nuestra mente, nos hace más perezosos, menos activos físicamente y más olvidadizos ya que los avisos de las cosas importantes recaen en el móvil.




Información no es sinónimo de conocimiento

Por otra parte, las emociones y la percepción de uno mismo también se ven alteradas cuando uno depende excesivamente de su móvil.

Un ejemplo de esto es la sobrecarga de información a la que nos enfrentamos a diario. Recibimos muchísima información, sin embargo, por más que recibas millones de datos a descodificar a diario, solo puedes asimilar correctamente una pequeña parte de los mismos.

Por ende, tu sabiduría no avanza en dirección a los temas realmente transcendentales, afectando la memoria a largo plazo (o de fijación de recuerdos).

¡La imagen personal no se queda atrás!

Desde la aparición de los selfies, la autoimagen y el ego, dieron un vuelco importante.  Actualmente las personas le dan un peso valioso a exhibirse, idolatrarse y esperar estímulos a través de halagos de terceras personas por medio de las redes sociales.

Cuanta más relevancia se le da a la imagen de sí mismo, menos compromiso se siente hacia el prójimo y hacia sus problemas y necesidades, ya que la capacidad de atención gira sobre el propio ego.

A pesar de que los móviles y la tecnología en general nos facilita la vida, está en nuestras manos evitar que también nos controle por completo.

Para evitar caer en las trampas que afectarán a priori a tu cerebro, procura desconectarte de tu teléfono y disfrutar el tiempo practicando meditación, disfrutando de un buen libro, y uniéndote a más actividades sociales.

Y recuérdalo, si crees que puedes tener cualquier problema de adicción de otro tipo relacionado con el móvil, no lo dudes y ponte en contacto con profesionales en la materia para poder salir de esa situación lo antes posible y que las consecuencias no vayan a más. Puedes ponerte en contacto con Mi Psicólogo Barakaldo en el 675 713 537 o por email en mipsicologobarakaldo@gmail.com