jueves, 12 de julio de 2018

EL PODER OSCURO DE LA VICTIMIZACIÓN

En un artículo anterior te coloqué al tanto respecto a lo que significa tener mentalidad de víctima. Y establecimos que básicamente quien emplea este recurso, busca “atención” por parte de quienes le rodean.
Pero, los psicólogos sabemos que quienes tienden a victimizarse, en el fondo buscan algo más. ¿Te interesa descubrirlo? Acompáñame en este interesante artículo que te dejará con la boca abierta.




Victimización y codependencia van de la mano
Si eres una persona que ha estado en contacto con compañeros de trabajo, familiares o incluso una pareja que suele lamentarse por lo horrible que resulta su vida, sabes de primera mano lo incómodo que es intentar convencerlos que están equivocados, y que vale la pena luchar para sacarle lo mejor a “la catástrofe que padecen”.
La verdad, es que primero te desgastarás tú antes de conseguir un cambio en la actitud de esa persona. ¿Por qué? Porque para quien asume el papel de víctima se convierte en una rutina natural manipular a otros para satisfacer sus necesidades.
Para ejemplificarlo de una mejor manera, podemos observar la dinámica manipuladora de un codependiente en una relación de pareja.
Tal y como ocurre cuando hay adicciones de por medio, o incluso enfermedades crónicas o discapacidades. El que se siente en aparente “desventaja” por necesitar del apoyo del otro, puede incluso exagerar sus problemas para que, en la pareja o familiar más abnegado, surjan sentimientos de culpa, comprensión y dolor constante.
Jugar a la víctima
Cuando una persona se siente “cómoda” en su papel de víctima, y en este punto hay que aclarar que dicho individuo jamás lo admitirá públicamente puesto que la imagen que desea darle al mundo es de sufrimiento, pero tras esa careta, se esconde una habilidosa persona que realmente disfruta de su capacidad para controlar la psiquis de otros. Desarrollará patrones de comportamiento para no perder a su presa pase lo que pase.
Estudios demuestran que la mentalidad de víctima se aprende y se desarrolla desde la infancia, a través de la observación de los mayores. En donde se puede crecer creyendo que quien está desamparado, recibe más atención, afecto, cuidados y mimos que quien aparenta valerse por sí mismo.
Además, también se han encontrado pautas que indican que quienes en su adultez viven desde la mentalidad de víctimas, en su niñez fueron abusados sexualmente, psicológicamente o avergonzados de una manera tan decisiva, que su autoestima se formó sobre bases erróneas.
No obstante, existen casos más complejos de victimización, que involucran trastornos mentales, como ocurre con la mitomanía, en donde la persona es capaz de asumir un comportamiento falso como algo naturalmente creíble, manipulando a todos a su paso.




¿Qué hacer si descubres que padeces de victimización?
Entendiendo que la mentalidad de víctima se aprende, entonces lo mejor por hacer será “desaprender”. Este proceso no es sencillo, amerita tiempo y fuerza de voluntad.
Requerirás apoyo profesional para descubrir de dónde provienen tus traumas, y establecer las sensaciones de satisfacción que te genera conseguir toda la atención de protección y comodidad que te brindan tus conductas de víctima en la actualidad. 
Lo mejor es acudir con un psicólogo, quien se encargará de enfocar tu comportamiento hacia una nueva realidad mucho más sana y aceptable socialmente. ¡En Mi Psicólogo Barakaldo encontrarás al profesional que puede ayudarte!
Ahora ya lo sabes, además de atención, una persona que se victimiza, lo hace porque necesita controlar a la persona con la que ha generado una simbiosis de codependencia.
¿Tienes alguna pregunta sobre el tema? Escríbeme, con gusto te responderé.