lunes, 8 de enero de 2018

DEPRESIÓN POST-VACACIONAL


El calendario marca que tus vacaciones están por terminar, apenas unos días te separan de la rutina, los compañeros de trabajo y los jefes.
Anochece, amanece, conforme se acerca el día de retorno las palpitaciones aumentan, la respiración se acelera, entras en depresión, confusión, aislamiento, insomnio, falta de apetito o en su defecto ansiedad desmedida y no paras de comer. A estos síntomas se les relaciona con un síndrome denominado "Trastorno post-vacacional". Se suele confundir con la depresión clínica, dados los rasgos, y es el padecimiento más recurrente entre las personas que se reintegran de sus vacaciones, bien sea al ámbito laboral o educativo.




Los sentimientos encontrados surgen ante el cambio de actividades. El proceso de reincorporación después de una jornada de descanso y vacaciones, a la rutina y responsabilidades de un trabajo o ambiente escolar ameritan una readaptación, para así evitar padecimientos mayores como enfermedades gástricas, dolores corporales, ira y tristeza producidas por el estrés.
Por lo general los pensamientos invaden a la persona, haciéndola enfocarse en lo que deberá sacrificar al regresar a sus responsabilidades como, por ejemplo: la familia, el descanso, las comidas a las horas estipuladas, el buen dormir hasta tarde y los lugares placenteros; en su lugar se enfocan en lo negativo como los jefes, compañeros conflictivos, el tráfico, madrugar y otorgarle poco tiempo al disfrute en familia.
Una recomendación es reflexionar por unos minutos en que las cosas siempre pueden mejorar, los amigos te esperan para reencontrarse contigo y que todo será tan bueno o tan negativo según como tú mismo te lo plantees.
Al retornar al trabajo empieza lentamente, ponte poco a poco al día y así no sentirás caer sobre tus hombros toda la presión desde antes de retornar a la faena.




Recuerda que cada día tiene su propio afán y que las responsabilidades y problemas que tenías al salir de vacaciones no serán las mismas que te esperan al retornar. Es posible que incluso no te espere ningún problema, siempre hay que mantener actitudes positivas.
Otra recomendación es marcarte nuevas metas ante el retorno al trabajo. Si te sientes constantemente agobiado ante lo que haces, es hora de tomar control sobre la situación y replantearte como lo asumirás ahora que retornas con más energías después de haber descansado en vacaciones.
También puedes practicar actividades recreativas una vez vuelvas de tus vacaciones, recuerda que mereces momentos especiales, así que prémiate ante cada pequeño logro con cosas o paseos que no te resulten costosos, pero que te generen satisfacción. Puedes planificar visitar ese restaurante que siempre te llamó la atención, comerte tu helado favorito al final del día, empezar a practicar algún deporte que te permita drenar energía o practicar yoga. Romper con la monotonía es una excelente manera de vencer los miedos y combatir el estrés post-vacacional.
En caso de que las preocupaciones continúen más de dos semanas, y sientas que está afectando tu relación con la familia y amigos, que la depresión se apodera de ti, que te genera desórdenes alimenticios, emocionales y sociales, es necesario visitar al psicólogo para atacar la raíz real del conflicto que te aqueja. ¡En Mi Psicólogo Barakaldo podemos ayudarte.