lunes, 5 de marzo de 2018

¡NO QUIERO ENVEJECER!


La belleza y la juventud son los actuales símbolos del éxito y la prosperidad en la sociedad moderna. Esto requiere amoldarse a los estándares que la cultura exige.
Una de las soluciones creadas por los médicos para mantener los requerimientos tanto de hombres como de mujeres, son los tratamientos estéticos y cirugía plástica que cambian el aspecto físico para lograr cumplir los esquemas sociales. Por medio de cirugías se consigue que el cuerpo humano se detenga en su carrera hacia la vejez.


Es evidente que la piel, siendo el órgano más extenso del cuerpo, comience a cambiar su aspecto y textura, y rápidamente se pone en evidencia la edad de la persona. Incluso algunos lucen mucho mayores de lo que realmente son.

No todas las personas asumen la pérdida de la juventud de igual forma y se niegan a este proceso natural. Comienza la angustia, en especial a partir de los treinta años cuando aparecen los primeros síntomas de la vejez. El espejo se convierte en el peor enemigo al reflejar el cansancio en el rostro, las arrugas y la caída del pelo.

Cuando el miedo a envejecer se hace obsesivo, la persona experimenta otros síntomas tales como: taquicardia, dificultad para respirar, escalofríos, dolores en el pecho, caída de la presión arterial, dolor de cabeza, sequedad en la boca, entre otros.
Estos, son el reflejo de una patología denominada gerascofobia.


¿En qué consiste esta enfermedad?

Es el miedo a envejecer, no solo de perder la belleza y juventud, sino también de quedarse solos, de terminar internos en algún asilo, e incluso el miedo a la disminución de las facultades físicas y mentales.

La principal causa de esta fobia está directamente relacionada con los medios de comunicación. El cine y la televisión principalmente, bombardean a las personas con imágenes de hombre y mujeres ideales, aceptados socialmente según sus percepciones de ser bello.

Por otra parte, la vivencia de alguna experiencia traumática a lo largo de los años puede ayudar a brotar el miedo. Estos pueden surgir por compartir tiempo con personas mayores cuyos estados de salud son delicados y en ocasiones complicados. Los acompañantes más jóvenes pueden asociar la edad avanzada con problemas e inconvenientes.

Muchos individuos son conscientes de su temor, pero aun así no pueden superar la enfermedad.  Creen que, sometiéndose una y otra vez a intervenciones quirúrgicas, la patología puede ser superada. En estos procedimientos gran cantidad de personas han perdido la vida.



¿Cuál es el tratamiento para un gerascofobico?
La ayuda para las fobias siempre está en manos de psicólogos especializados en fobias, quienes a través de la terapia pueden curar o disminuir los síntomas de la enfermedad.
Siempre es recomendable que acuda el involucrado y las personas que comparten la vida en el hogar. Por lo general entender estas patologías para los otros miembros de la familia son complejo, e incluso pudieron ser ellos quienes ayudaron a su desarrollo y no lo saben. 

Si este es tu caso, en Mi Psicólogo Barakaldo contamos con profesionales especializados en fobias. ¡No lo dudes y ponte en tratamiento lo antes posible!