sábado, 17 de noviembre de 2018

COSAS QUE NO DEBERÍAS ATRIBUIRTE DESPUÉS DE UNA RUPTURA

Detrás de una ruptura surgen las autocríticas y en medio del duelo que se experimenta (porque la mayoría de las veces no se consigue entablar un trato amable con quien fue la pareja), se analiza cada una de las cosas que tal vez pudieron hacerse diferente para haber evitado llegar al punto actual.

La autorreflexión puede ser útil porque en ocasiones cometemos errores que nos conducen a ser inflexibles en la manera de pensar o actuar y por ello terminan nuestras relaciones.

Pero, por otro lado, culparse por absolutamente todo, retrasa nuestro crecimiento personal y la posibilidad de avanzar hacia una relación más plena.

En este artículo conocerás cuáles son las cuatro cosas por las que no deberías culparte después de una ruptura:




1.- No sentirse muy atractivo

Si crees que tu pareja se alejó de tu lado porque no estás a la altura de sus estándares de belleza, entonces necesitas conseguir ayuda de un profesional, porque esto significa que tu autoestima es baja.

Esta podría ser una de las razones por las que cada día menos personas se aceptan tal y como son y recurren a cirugías estéticas, para poder aceptar la imagen de sí mismos.

Comprende que, si una persona está a tu lado, es porque te acepta tal y como eres; y de igual forma cuando alguien se aleja, puede haber muchas razones que propiciaron la ruptura y que nada tienen que ver con tu apariencia física.

En última instancia, si alguien te abandona por esta causa, ¡esa persona no te merece! Y te está haciendo un favor al salir de tu vida.

2.- Creer que mereces un trato deficiente

Una de las maneras de manipular emocionalmente, es recriminarle a la ex pareja los malos recuerdos de las vivencias de la relación, para hacerle sentir culpable y que pierda la confianza en sí mism@.

No caigas en esta clase de chantajes, cuando una relación termina la responsabilidad siempre es de ambos.

3.- No avanzar al ritmo del otro

Las relaciones a veces fracasan porque uno de los dos no avanza a la misma velocidad que el otro. O dicho de otra forma, los temores personales hacen al otr@ prorrogar el compromiso, nacimiento de los hijos, viajes o mudanzas, mientras que el otr@ considera que es el momento propicio para dar estos pasos. En estos casos es preferible ser honesto con el compañero, en lugar de silenciarse para intentar salvar la relación.

Las depresiones e insatisfacciones personales, justamente provienen de tratar de complacer al otro para no perderl@ a pesar que en el intento se pierda la propia felicidad.




4.- Intentar demasiado

Si no fuiste tú, sino tu pareja quien deseo dar fin a la relación, no es necesario insistir en buscar respuestas.

Tal vez estaba deseando iniciar un noviazgo con alguien más o se trató de alguien interesado en obtener algo de ti y una vez lo consiguió comprendió que no tenía sentido permanecer en una mentira.

Por lo tanto ¡no intentes demasiado! Ya que si tu ex pareja no hizo nada por su parte, por más que te duela, es mejor progresar con dignidad.

En Conclusión

Estamos seguros que te importaba tu pareja, pero ¡la vida continúa!

Procura tomar lo mejor de la relación, evitando los rencores y actitudes que te sumergen en emociones sin sentido, como la frustración y las dudas.

Las experiencias más dolorosas son las que nos fortalecen como seres humanos y nos ayudan a aprender más sobre nosotros y a valorarnos.