domingo, 23 de junio de 2019

¿CÓMO INFLUYEN LOS MIEDOS DE LA INFANCIA EN LA AUTOESTIMA?


Antes de nada, debes comprender ¿Qué es la autoestima? Como su propia palabra indica, es la estima que nos tenemos hacia nosotros mismos. Dicho de otra manera, es la percepción, el pensamiento, la evaluación, el sentimiento y el comportamiento que va dirigido hacia uno mismo, la forma de ser, los rasgos de nuestro cuerpo y el carácter.

Por otro lado, El Miedo, se define como una emoción que se caracteriza por la sensación intensa y poco agradable, al percibir un peligro, bien sea real o imaginario. Este puede ser un miedo en tiempo pasado, presente o futuro. Es un sentimiento natural, ante una situación de riesgo o amenaza. Cabe destacar, que el miedo se encuentra estrechamente relacionado con la ansiedad.

Como ya se mencionó anteriormente, el miedo constituye una sensación primitiva, la cual le permite al niño evitar aquellas situaciones que pueden ser peligrosas.




Las situaciones a las que se le tienen miedo, van a variar con el tiempo, en función de la edad. A medida que la persona se desarrolla biológica, psicológica y socialmente, según el ciclo biológico en el que se encuentre, estos miedos pueden desaparecer o disminuir. Así como también aparecen otros miedos nuevos, dependiendo de las exigencias del medio en el que se encuentre en ese momento.

A pesar de que no existen estudios donde se relaciona la autoestima directamente con los miedos, otras investigaciones han encontrado relación entre Las Fobias y La Autoestima, especialmente la fobia de tipo social. Observándose en estas, una correlación de tipo negativa, es decir, que cuanto más baja sea la autoestima, mayor será la intensidad de la fobia social. Esto sucede especialmente en adolescentes de 12 a 18 años.

Existen estudios donde se ha concluido que aquellas personas que tienen una autoestima baja, tienden a tener un comportamiento tanto de miedo, como de duda y de defensa. Según la literatura, los miedos más comunes son en relación al peligro y a la muerte. En las mujeres, a diferencia de los hombres, existe mayor prevalencia e intensidad de fobias, y en cuanto a la edad, el miedo será mayor en los niños que en los adolescentes.




Como dato curioso comentar que los niños menores de 6 meses de edad no experimentan miedo. A partir de esta etapa es cuando comienzan a presentar miedos de importancia, tales como, el miedo a las alturas, a la separación y a las personas extrañas. Sin embargo, cabe destacar, que este último, es un tema polémico, ya que algunos expertos, opinan que esta se encuentra influenciada por la experiencia.

Por último, es importante que tengas presente que a medida que pasa el tiempo, los miedos también van evolucionando. De igual manera, que la autoestima es inversamente proporcional a la intensidad de los miedos.

domingo, 5 de mayo de 2019

CÓMO SOLUCIONAR CONFLICTOS ENTRE HERMANOS

Sí, sabemos que tener hermanos es una enorme bendición para cualquiera. La vida de un hijo único puede resultar muy solitaria y carente de emoción, ya que los hermanos le aportan a la vida un tipo de emoción tan particular que, en ocasiones, ni siquiera se consigue con los mejores amigos.

Los hermanos son nuestros primeros amigos, aquellos con los que compartimos los primeros secretos y, en la mayoría de los casos también son nuestros compañeros de travesuras. Son quienes nos conocen totalmente, e incluso muchas veces, saben identificar cómo nos sentimos con tan sólo mirarnos.

Sin embargo, no todo es color de rosa al tener un hermano, ya que con la diaria convivencia se pueden presentar altercados. En algunas ocasiones esas situaciones problemáticas quedan resueltas automáticamente, pero en otras es necesario que los padres recurran a todas sus estrategias como mediadores para resolver el conflicto.





Si eres padre y tus hijos constantemente se están enfrentando uno con el otro, presta atención a nuestro artículo, pues aquí te vamos a dar los tips que necesitas conocer para resolver los conflictos entre tus hijos.

Ahora bien, ¿por qué pelean los hermanos? Existen muchas razones por las cuales dos hermanos pueden discutir. En primer lugar te podemos mencionar la rivalidad. Es común que se genere cierta rivalidad entre hermanos. Esto se debe a que cada cual quiere ser mejor que el otro y busca la manera de demostrarlo. A su vez, esto genera conflicto entre ellos porque ninguno desea perder.

Así mismo, la envidia es otra de las causas que ocasionan con frecuencia problemas entre hermanos. Hasta cierto punto puede considerarse normal que uno de los hermanos (generalmente el menor) sienta cierta envidia o desee tener las cosas que tiene su hermano. No solamente los objetos materiales (algún juego o muñeco) despiertan estos sentimientos, sino también otras cosas intangibles como los permisos para salir, la atención de alguno de los padres, entre otros.  

Ahora bien, si tienes hijos, seguro que en ocasiones no sabes cómo lidiar con estas situaciones de discusión, las cuales pudieran llegar al ámbito físico.

En primer lugar, permite que cada niño relate su propia versión acerca de lo que ha ocurrido, dándote los argumentos que él considera válidos. De esta manera podrás fomentar en ellos la sensación de valía e importancia, en tanto que te haces una idea del conflicto en cuestión y de la perspectiva de cada uno.

Una vez hecho esto, pídeles que se pongan en el lugar del otro. Hazles preguntas que propicien la empatía en ellos. Enséñales a ver las situaciones a través de la visión de los demás.

Así mismo, exhórtalos a que cada uno plantee las posibles soluciones al conflicto, siempre teniendo presente al otro. Explícales que la solución debe ser justa para los dos. Que deben encontrar un punto medio en el que ambos se sientan bien.





Cuando ya cada uno ha planteado sus opciones para solucionar el conflicto, es hora de que tú, empleando tus habilidades como mediador intervengas y les ayudes a elegir la alternativa más adecuada para que ambos estén contentos.

Ahora bien, existen algunos consejos que queremos darte para que incentives en tus hijos la comprensión, la confianza y la unidad en ellos. En primer lugar, debes enseñarles a tus hijos las normas básicas de cortesía, explícales la importancia de un “por favor” o un “gracias”. De esta manera ellos lo pondrán en práctica entre ellos mismos.

Igualmente, propicia en ellos el hábito de compartir. Explícales que, a pesar de que uno o el otro sean dueño de algún juguete, no hay ningún problema con compartirlo en algún momento. Enséñales lo satisfactorio que puede ser compartir lo que tenemos con los demás. Con esto podrás estar evitando conflictos futuros, ya que muchos se originan cuando pelean por algún juguete.

En última instancia, supervisa la información que reciben tus hijos a través de los medios de comunicación visual. Es obvio que si suelen ver programas de TV, películas o videojuegos en los que lo común son las peleas, gritos, insultos y demás, ellos se comportarán de la misma manera. Por esto, como padre, debes estar muy pendiente de lo que ven tus hijos en TV o a través de la Web.

Los conflictos entre hermanos son lo más común del mundo. Sin embargo, es importante saber manejarlos y resolverlos para que la convivencia en casa sea armónica. Enséñales a tus hijos lo afortunados que son al tenerse el uno al otro.  

lunes, 22 de abril de 2019

EL NÚMERO DUNBAR

¿Te has preguntado alguna vez con cuántas personas te relacionas en tu vida? ¿Consideras que tienes muchos amigos?

Como sabemos, las relaciones interpersonales siempre han sido objeto de estudio entre los especialistas que se encargan de estudiar la conducta humana. Uno de ellos fue Robin Dunbar, un antropólogo que se dedicó a estudiar a los primates y cómo se relacionaban entre ellos. Posteriormente extrapoló esos resultados en los seres humanos.




Los trabajos realizados por Dunbar fueron muy interesantes. En primer lugar estableció que cuanto más desarrollada está nuestra corteza frontal, más y mejores relaciones podemos establecer con nuestros pares. Así mismo, estableció que las personas sólo pueden relacionarse de manera significativa con un total de 150 individuos. Esto lo determinó después de estudiar concienzudamente a diversos primates, entre los cuales, por supuesto, se encuentra incluido el ser humano.

Ahora bien, de acuerdo a Dunbar y a diversos especialistas, las personas con quienes establecemos relaciones a lo largo de nuestra vida, se ubican en varios circuitos. El primero de ellos es el más íntimo, está integrado por pocas personas (de 3 a 6). Esas personas pueden estar representadas por familiares cercanos (padre, madre, hermanos, hijos, cónyuge) o incluso por esas amistades verdaderas y significativas.

El segundo circuito estaría conformado también por pocas personas (de 10 a 15) y está representado por los buenos amigos. Aquellos con los que solemos  salir y compartir, tomar un café o simplemente conversar.

En el siguiente circuito hay una mayor cantidad de personas. Son aquellos con quienes tenemos trato con frecuencia como por ejemplo nuestros compañeros de trabajo, los vecinos, entre otros.

Y en el último circuito se encuentran una gran cantidad de personas con las que tenemos contacto ocasional.




De manera general, al sumar toda la cantidad de personas en cada circuito, el resultado da aproximadamente 150. Esto llevó a Dunbar a afirmar que nosotros mantenemos relaciones significativas con ese número de individuos.

Ahora bien, probablemente estarás pensando que eso no puede ser así, que en el mundo actual en el que vivimos, las redes sociales (facebook, twitter, instagram) han logrado acercarnos a personas de nuestra infancia y adolescencia. Seguro que piensas que esas redes sociales han logrado que tengamos miles de amigos. Pues aquí te decimos que no es así. 

Sí, es cierto que puedes tener muchísimos contactos en las redes sociales. Hay quienes incluso tienen millones de seguidores. Pero, sinceramente, ¿crees que una persona puede cultivar una amistad significativa con millones de personas? Eso es imposible, ya que las relaciones significativas están fundamentadas en el contacto directo, en las conversaciones frecuentes y en el día a día.

Para establecer relaciones duraderas y significativas es necesario tiempo, esfuerzo y dedicación. A pesar de que gracias a las redes sociales logramos entablar comunicación con personas que en algún momento han formado parte de nuestras vidas o incluso conocer personas nuevas, esas relaciones no pueden ser denominadas como amistad verdadera, ya que se basan en uno que otro saludo ocasional o darle like a las fotos o publicaciones.

Es por ello por lo que podemos afirmar que, en la actualidad, la teoría del número Dunbar está más vigente que nunca, ya que son realmente pocas las personas con quienes establecemos relaciones afectivas duraderas e importantes que realmente enriquecen nuestras vidas. 

domingo, 7 de abril de 2019

CONSEJOS PARA QUE TUS HIJOS SEAN FELICES

Nada es más importante para los padres que ofrecerles a sus hijos herramientas y experiencias que les permitan desarrollarse felizmente.

Desde el mismo momento de la procreación, los padres procuran ciertas condiciones para que los niños sean “perfectos”, pero nada puede garantizar que todo sea de color de rosa, ¡la vida es un continuo de vivencias gratas y no tan gratas!


Ahora bien, si no podemos controlar los agentes externos, es importante reflexionar sobre algunos consejos que nos permitan orientar la crianza de los más pequeños de la casa.




1.- Ser comunicativos


Toda acción humana parte de la comunicación, y si no fortalecemos la relación mediante el diálogo, difícilmente los niños se sentirán parte de la sociedad, y con ello no tendrán la capacidad de desarrollar valores humanos.


2.- El “sí” desvergonzado, o el “no” oportuno


¿Cuántas veces estamos tentados a decirle “¡sí!” a todo lo que desean nuestros hijos?


Realmente no los lastimamos al negarnos de vez en cuando, al contrario, podemos generar en ellos procesos muy positivos tales como la resiliencia (capacidad de adaptarse conscientemente a situaciones adversas), la paciencia, o la existencia de límites en nuestra sociedad.


3.- La gratitud ¡el mejor regalo!


Así como deben de aprender a saludar, pedir permiso o exponer sus gustos y necesidades, ellos deben incorporar a su diccionario particular la palabra “¡Gracias!”. Pero más allá de la palabra, lo importante es la acción del agradecimiento, ya que ayuda a que ellos sean conscientes de que no están solos en el mundo y que deben compartir con los demás.


4.- Comprensión: ponerse en los zapatos de los demás


Cuando nos ponemos en los zapatos del otro tomamos consciencia de no estar solos, por ende, dejamos de percibir la vida desde una sola óptica. Comprender a los demás nos permite deslastrarlos de ideas egocentristas, sin necesariamente anular su identidad.

5.- Asumir responsabilidades de sus conductas


Dependiendo de su edad y consciencia de la vida, los hijos deben aprender que las acciones (buenas o malas) tienen sus consecuencias, o bien pueden sentir gratificación o completa aflicción. Sin embargo, uno debe asumir la responsabilidad de sus actos y de sus decisiones.




6.- Ser padres ejemplares


¡Nada mejor que enseñarles con el ejemplo! Si les contamos historias de nuestros errores y cómo otro comportamiento hubiese sido más constructivo, ellos además de sentirnos como sus amigos, podrán discernir lo bueno y lo malo.


7.- Enseñarles a valorar lo realmente importante


El tiempo, el trabajo, la honestidad, el esfuerzo, las relaciones afectivas e interpersonales y la vida en general deben de ser valoradas sobre lo material y todas aquellas cosas que desvían nuestra atención de lo verdaderamente importante.


8.- Expresar los sentimientos


Si quiere reír o llorar que lo haga, si está enfado, con miedo o frustrado ¡que lo manifieste! Además, ha de afrontarlo para que pueda superarlo. De esta manera su hij@ se auto percibirá como un ser humano sensible, respetuoso y empático con los demás.


9.- Ser solidario


Ayudar a los demás, dar sin esperar a cambio, compartir, incluir en vez de excluir, le permitirá relacionarse en armonía consigo mismo y con los otros.


En conclusión


La vida es una aventura con experiencias agradables y otras decepcionantes, si la vivimos desde la conciencia, buscaremos ser felices y no perfectos, ya que la perfección es una cualidad subjetiva.
Esta idea nos permite valorar cada momento (procurando esa felicidad) y ser auténticamente seres imperfectos, pero en evolución.

domingo, 31 de marzo de 2019

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA MELANCOLÍA?

Comúnmente asociamos la tristeza con la melancolía. Es por ello que es posible aseverar que todos nos hemos sentido melancólicos en algún momento de nuestras vidas.

Podemos decir que es un sentimiento ambivalente, debido a que nos hace recordar algo que en algún momento de la vida existió. Esto quiere decir que por un lado recordar el pasado nos llena de placer, pero, por otro lado, sufrimos por lo que hemos perdido.





Las personas melancólicas tienen un sistema nervioso más sensible, debido a la base nerviosa y hereditaria del temperamento. Los individuos con melancolía suelen tener las siguientes características:


- Les gusta ser perfeccionistas.

- Demuestran un alto grado de sensibilidad emocional.

- Poseen una enorme capacidad para concentrarse.

- Son muy analíticos.

- No les agradan los cambios.

- Sus estados emocionales cambian bruscamente.

- Son introvertidos.


Debido a las características del temperamento melancólico, es probable que en algunos casos puedan llegar a sufrir de distimia, este es un trastorno que se identifica por la falta de energía, dificultad para concentrarse, así como para la toma de decisiones, baja autoestima y sentimientos de desesperanza.


Quienes padecen distimia experimentan un estado de ánimo melancólico, es decir, no pierde la capacidad de sentir placer y disfrutar su día a día.


¿Cómo saber si es melancolía?


Como seres humanos podemos llegar a sentirnos decepcionados, nostálgicos, desanimados y abatidos, pero ello no significa que estemos pasando por un estado patológico porque todas las citadas son experiencias afectivas normales. El inconveniente surge cuando aparecen otros síntomas y la duración de alguno de esos estados es demasiado prolongada.


Si nuestros pensamientos se mantienen en el pasado, es porque nuestra realidad no nos está satisfaciendo, por eso intentamos encontrar en nuestra mente viejos lugares felices y también recordamos viejas compañías con quienes disfrutamos muchos buenos momentos.


Detrás de la melancolía se esconde la creencia de que cualquiera de nuestros momentos pasados es mejor a nuestra vida actual. Por lo tanto, la capacidad de apreciar el ahora y de aceptar la continua evolución de todas las etapas de la vida se nos distorsiona totalmente.




Ventajas de la melancolía


- Mejora nuestra memoria.

- Estimula nuestra creatividad.

- Permite que seamos más creativos.


¿La melancolía puede llegar a ser peligrosa para nuestras vidas?


Puede llegar a serlo cuando le abrimos las puertas a la depresión y a la insatisfacción, como lo mencionamos anteriormente, ello sucede cuando le permitimos a la melancolía perdurar por demasiado tiempo en nuestro presente. No debemos vivir en el pasado, debemos aprender a dejar ir las cosas, momentos y personas para poder pensar en las maravillosas cosas que nos deparará nuestro futuro.


En resumen, el experimentar la melancolía nos permite luchar contra el tiempo por decirlo de alguna manera, al recordar lugares y personas significativas nuestro cerebro se encarga de activar recuerdos positivos que nos motivan a seguir adelante. Por todo ello, la melancolía no es un sentimiento negativo.

viernes, 8 de marzo de 2019

LAS CUENTAS PENDIENTES DE LA CONTABILIDAD EMOCIONAL

Sabes que las empresas, para ser exitosas deben llevar un excelente registro contable en el que aparezcan reflejados tanto los ingresos como los egresos (gastos). Pues bien, te sorprenderá saber que los seres humanos también llevamos una contabilidad, sólo que ésta no tiene que ver con dinero sino con nuestras emociones y acciones. Eso es lo que conocemos como “Contabilidad Emocional”.

La contabilidad emocional es simplemente la forma en cómo evaluamos nuestras relaciones con los demás. Esto lo hacemos mentalmente, sin llevar anotaciones físicas, pero con una exactitud increíble.

De la misma manera que en una empresa hay depósitos y egresos, en nuestras relaciones interpersonales también los hay. Los depósitos están representados por las muestras de cariño, solidaridad, empatía, entre muchos otros, en tanto que los egresos lo representan aquellas veces en que hemos fallado, como algún olvido, algún favor no realizado, etc.




Así mismo, la contabilidad emocional también tiene que ver con nuestras emociones y cómo las manejamos. ¿Somos inteligentes desde el punto de vista emocional? Las personas que tienen una buena inteligencia emocional son aquellas que saben administrar correctamente sus emociones, saben enfrentar los estados emocionales y actúan en consonancia con lo que sienten. 

Por otra parte, la contabilidad emocional se aplica a todas y cada una de las relaciones que establecemos a lo largo de nuestras vidas: con nuestros padres, nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros compañeros de trabajo y nuestros amigos.

Vamos a ilustrarte un poco cómo funciona la contabilidad emocional.

La primera relación que establecemos en nuestras vidas es con nuestros padres. Son el molde que nos sirve para nuestras futuras relaciones.  En nuestro rol de hijos, hablando de la contabilidad emocional, nuestros depósitos están representados por las veces que ayudamos y colaboramos en casa, así como también cada palabra de cariño y amor que les decimos. Por el contrario, los egresos lo representan cualquier falla que hayamos tenido, como por ejemplo las veces que se nos ha olvidado hacer un favor o cumplir con alguna norma impuesta en casa.




En el rol de padres podemos tomar como depósitos las veces que somos cariñosos con nuestros hijos, cuando les damos palabras de aliento y les hacemos sentir queridos y valorados. Los egresos vendrían a ser las veces en que hemos defraudado su confianza o cuando los hemos hecho sentir mal.

En la pareja, los depósitos están representados por las atenciones, las palabras bonitas, los detalles y las sorpresas, mientras que los egresos son representados por el olvido de fechas especiales, las discusiones, palabras ofensivas y no cumplir algún acuerdo, entre otros.

De la misma manera en la que funciona cualquier contabilidad de una empresa, es importante mantener el saldo positivo en la contabilidad emocional. ¿Cómo logramos esto? Pues muy sencillo, haciendo más depósitos que retiros. Por esto es importante que evaluemos nuestro comportamiento hacia los demás, cómo los tratamos y cómo reaccionamos ante sus acciones. En la medida en que mantengamos el balance positivo en nuestras relaciones, éstas serán más saludables y satisfactorias.

Mantener saldos positivos en nuestras relaciones interpersonales es muy importante, ya que de esta manera esas relaciones estarán marcadas por la armonía y la empatía. Te invitamos a que revises tu contabilidad emocional y evalúes en cuáles de tus relaciones tienes saldos positivos y en cuáles el saldo está en rojo.

Recuerda: no es saludable tener cuentas pendientes en la contabilidad emocional. Así que… ¿Ya revisaste tu contabilidad emocional?

sábado, 2 de marzo de 2019

TIPOS DE APEGO QUE EXISTEN. ¿CÓMO INFLUYEN EN LA EDAD ADULTA?

El apego podemos definirlo como un vínculo de carácter emocional que se establece entre dos personas. Tiende a ser intenso y duradero y a través de él las personas se sienten seguras y protegidas. Generalmente se establece en los primeros instantes de vida y la persona encargada de cuidar al bebé. En la mayoría de los casos, la madre.

El apego le brinda al niño la seguridad y confianza de saber que alguien cuida de él. Por este motivo el niño se siente libre de explorar su entorno y experimentar, ya que tiene la certeza de que hay alguien que lo protege.

De acuerdo a los especialistas, el apego es un vínculo tan estrecho, intenso y fuerte que prevalece hasta el final de la vida.

 ¿Sabías que el apego no es uno solo? ¿Qué existen 4 tipos? Vamos a conocerlos:




Apego Seguro

Es el tipo de apego más común que se establece en la infancia. Si debemos utilizar una palabra para describir a este tipo de apego, la adecuada sería “Incondicionalidad”. Es que este tipo de apego está fundamentado en ella. El niño tiene la seguridad de que su cuidador (padre, madre, otros) siempre están allí, respaldándolo, cuidándolo, preparados a acudir cuando lo necesite o le ocurra algo.

Para los niños que han logrado establecer un apego seguro, la vida es bastante más fácil, ya han tenido el beneficio de contar con padres que han sabido estar presentes, atentos a cubrir cualquiera de sus necesidades.

Estos niños suelen explorar el entorno con seguridad y sentirse a gusto en situaciones fuera de su zona de confort. 

En la edad adulta son capaces de establecer nexos afectivos saludables con los individuos a su alrededor, gozan de una buena autoestima y no le temen a la separación o la soledad. Es fundamental en la vida de todo ser humano haber desarrollado en la niñez este tipo de apego, ya que le ayuda a desarrollar una buena imagen de sí mismo, y en consecuencia, una buena autoestima.

Apego Ambivalente

También conocido como apego ansioso, es un tipo de apego en el cual el nexo que se establece entre el niño y la madre es de naturaleza muy inestable. Este tipo de niños no muestran una actitud segura ni siquiera cuando el objeto del apego (madre, padre) se encuentra cerca.

Estos niños sienten el temor constante de ser abandonados y requieren constantemente la aprobación materna o paterna.

Las personas que en la niñez experimentaron este tipo de apego son personas inseguras, irritables, con un miedo irracional a la soledad. No logran establecer relaciones interpersonales saludables. Generalmente establecen relaciones de codependencia, las cuales, sabemos, no son saludables.




Apego Evitativo

En este tipo de apego, los niños tienen una total desconfianza en su madre o padre. Sienten que no pueden contar con nadie y tienen un temor inmenso a ser heridos o lastimados por los demás. Los niños con este tipo de apego no evidencian su incomodidad ante la ausencia del padre o de la madre, ya que no tienen confianza en la protección que estos le pueden brindar. Pero estos no son sentimientos que nacen de la nada, sino que deben haber sido ocasionados por alguna actitud descuidada o indiferente por parte de la madre o del padre.

Las personas que han sufrido este tipo de apego, cuando son adultos no son capaces de establecer nexos duraderos y estables con ninguna persona. Temen ser heridos y por lo tanto rechazan la intimidad con otras personas. Por supuesto, no son felices.

Apego desorganizado

El apego desorganizado es mucho más complejo que los anteriores, ya que resulta ser una mezcla de los dos últimos. Los niños que experimentan este tipo de apego tienen una conducta variada: muestran angustia y temor cuando su madre o padre no se encuentran cerca, pero cuando lo están, los rechazan. Son muy infelices, viven enfadados y angustiados. No son capaces de regular las emociones que experimentan.

Los adultos que experimentaron este apego en la infancia, por supuesto no son felices. No son capaces de establecer relaciones estables, viven llenos de frustración e ira. Rechazan la intimidad emocional, aunque quizás en el fondo es lo que más anhelan.

Como puedes ver, lo que sentimos y hacemos en nuestra niñez repercute directamente en nuestra vida adulta. Por eso es importante que los padres ejerzan sus roles de la mejor manera posible para así garantizar la felicidad y el bienestar del niño y del adulto en el que éste se convertirá.