¿CÓMO SABER SI TU HIJO SUFRE DEPRESIÓN?

Para este post contamos con una invitada especial, la Doctora en Psicología y Psicóloga Clínica Iratxe López. Es la directora del centro Iratxe López Psicología que está ubicado en el centro de Bilbao. Iratxe trabaja con un grupo de psicólogas especializadas en diferentes ámbitos. Atienden a niños, adolescentes, adultos y parejas con distintas dificultades.

Son muchas las personas que piensan que la depresión es una enfermedad casi exclusiva de los adultos. Sin embargo, los niños también pueden desarrollar depresión. Por desgracia, muchos niños con depresión no reciben el tratamiento adecuado porque los adultos no saben reconocer que estos niños están deprimidos. Esto se debe en parte a que puede ser difícil diferenciar entre depresión infantil y un comportamiento normal propio de la edad. Además, los síntomas de la depresión infantil son diferentes a los síntomas que podemos ver en los adultos deprimidos. Todo ello, dificulta que los niños puedan ser diagnosticados adecuadamente.

Es importante que los padres y madres, profesorado y otros adultos aprendan sobre la depresión infantil. Una vez que se comprenden los síntomas de la depresión en los niños y las razones por las que los niños la desarrollan, es más fácil poder ayudarles.

Características de la depresión infantil

Como decía antes, la depresión infantil suele manifestarse de forma diferente a la depresión en adultos. Esto ocurre así sobre todo porque los niños suelen tener dificultades para expresarse y hablarnos sobre sus emociones. No tenemos que olvidar que el vocabulario emocional de los niños es limitado. Cuando en las sesiones pregunto a un niño cómo estás, sus respuestas no suelen ir más allá de bien o mal (sobre todo en los más pequeños). Por este motivo, los niños nos comunican que se sienten mal de otras maneras como, por ejemplo, mostrando su agresividad.



Además, es importante diferenciar entre depresión infantil y sentimientos de tristeza normales, que forman parte de la vida. De modo general, podemos decir que cuando los síntomas duran e interfieren con las actividades sociales, los intereses, el colegio y/o la vida familiar, el niño puede tener depresión.

¿Cuáles son las causas de la depresión infantil?

La depresión infantil puede ser el resultado de una combinación de factores. Es posible que estos factores de riesgo por sí solos no expliquen el trastorno del estado de ánimo, pero pueden influir.

Estos son algunos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de que un niño desarrolle depresión:

 - Salud física: Los niños con afecciones médicas crónicas o graves tienen más probabilidades de estar deprimidos.
Acontecimientos estresantes: Los cambios en el hogar, el colegio o con los amigos pueden aumentar el riesgo de que un niño tenga síntomas depresivos.
Ambiente: Una vida hogareña caótica o estresante puede poner a un niño en mayor riesgo de sufrir un trastorno del estado de ánimo como la depresión.
Historia familiar: Los niños que tienen familiares con trastornos del estado de ánimo o depresión pueden tener más probabilidades de desarrollar depresión a una edad temprana.
Desequilibrios bioquímicos: Los niveles desiguales de ciertas hormonas y sustancias químicas pueden afectar el funcionamiento del cerebro. Esto puede aumentar el riesgo de depresión.

Algunos indicadores de depresión en niños

Puesto que a los niños les resulta complicado explicar cómo se sienten, es importante que nos fijemos en algunos signos y síntomas claves a los que prestar atención, especialmente si suceden juntos durante varias semanas y no son propios de tu hijo. Es decir, si tu hijo antes no era así. Los niños con depresión pueden:

Tener poca energía y no sentirse motivados.
 - Pierden interés fácilmente en una actividad que antes solían disfrutar.
 - Tienen dificultades para escuchar y concentrarse en las tareas.
 - Hacen comentarios negativos sobre ellos mismos.
No quieren pasar tiempo con amigos.
Buscan lo negativo, en lugar de ver los aspectos positivos de las situaciones.
 - Son difíciles de complacer.
 - Se irritan, agitan o enfadan fácilmente.
 - Parecen tristes y lloran fácilmente (además, cuesta calmarles).
 - No tienen interés en la comida o comen en exceso.
 - Tienen problemas para dormirse, permanecer dormidos o despertarse temprano.




Por supuesto, no todos los niños deprimidos tienen todos estos síntomas. De hecho, la mayoría tendrán diferentes síntomas en diferentes momentos y en diferentes entornos. Aunque algunos niños pueden seguir funcionando razonablemente bien en entornos estructurados, la mayoría de los niños con depresión significativa sufrirán un cambio notable en las actividades sociales, pérdida de interés en el colegio y/o bajo rendimiento académico.

Por otro lado, como puedes imaginar, estos síntomas no son exclusivos de los niños que tienen depresión. Por ejemplo, un niño hiperactivo puede tener dificultades para escuchar y concentrarse en las tareas. Hacer un diagnóstico es una tarea muy complicada que siempre hay que dejar en manos de los especialistas. Es de suma importancia que no saques conclusiones precipitadas sobre lo que le ocurre a tu hijo. Lo que si puedes hacer es estar atento a estas señales.

Por experiencia, te recomendaría que estés especialmente alerta a los síntomas de irritabilidad y agresividad. Es una de las formas más comunes en las que los niños manifiestan su tristeza, especialmente, los niños más pequeños.

¿Qué puedes hacer si crees que tu hijo sufre depresión?

La depresión infantil puede tener un impacto grave en la vida de un niño, por lo que siempre es importante estar atento a las señales de advertencia de que tu hijo puede estar deprimido. Es importante que estés dispuesto a hablar sobre lo que siente tu hijo. Asimismo, ten cuidado de no juzgarle, ni quitar importancia a sus sentimientos. Las intervenciones tempranas con un psicólogo pueden ayudar a los niños a volver a la normalidad antes de que los síntomas de la depresión afecten a su vida y su capacidad para funcionar. Además, el diagnóstico de depresión infantil debe hacerlo siempre un psicólogo o un psiquiatra.

CÓMO SALVAR LA RELACIÓN

Como seres sociales nuestras relaciones son sumamente importantes. Una de las más importantes es la que se tiene con la pareja ya que se pasa mucho tiempo junto a esa persona. Además, es considerada la persona en la que se tiene una gran confianza, es considerado un amante y un amigo. Este vínculo suele ser más estrecho si viven juntos.

No obstante, esta conexión en un principio puede verse con un tinte rosa, como si todo fuera perfecto y con el tiempo deteriorarse de manera “inexplicable”. Motivo por el cual nacen las dudas, te sientes incómodo y se deja de sentir la misma emoción.





¿Por Qué se Deteriora una Relación?

Conflictos

Ya se comentó que en un principio todo es de color de rosa. Una vez superada esta fase es normal que se den a conocer múltiples conductas o hábitos del otro, la relación se vuelve más estrecha y se conoce mejor a la persona y su entorno. Por ello, es normal que surjan conflictos y discusiones, aunque muchas veces no entendamos por qué.

Disminución de la Atracción

Otra cosa que ocurre posterior a la “etapa rosa” es la disminución de la sensación de enamoramiento. La persona ya no es lo mejor del mundo y tiene defectos físicos que no se habían tenido en cuenta. La atracción sexual ya no tiene la misma intensidad. Esto, junto a lo descrito en el párrafo anterior genera inestabilidad y hasta distanciamiento.

Rutina

Con el paso del tiempo se crea una rutina, la cual puede ser difícil de romper. Al permanecer en la constante repetición de lo mismo se pierde la sorpresa y la emoción baja, haciendo que pensemos que se perdió el interés.

Qué Puedo Hacer para Salvar la Relación





Entender

Es normal tener conflictos. Si se comprende que ninguna persona piensa igual a otra y se habla sobre la situación, se logra llegar a un acuerdo o mejorar el problema actual. Aprender de los defectos de cada uno y buscar superarlos es fundamental para el crecimiento personal y de pareja.

Evalúa la Situación

Es importante plantearse si realmente hay cariño o pesan más los defectos. Ahora que se conocen mejor los defectos y virtudes tenemos una perspectiva más real de la persona. La segunda cuestión es saber si se aceptan ambas partes por igual. Si ambas cuestiones son afirmativas, los próximos meses son de trabajo para lograr una unión más fuerte y pura.

Arriésgate

Atrévete a salir de la zona de confort. Deja la monotonía a un lado. Busca cosas nuevas que hacer con tu pareja, encuentra novedades. Pueden ir desde un viaje, a repetir una cita como si fuera la primera vez o darle un giro a la parte sexual. Quizás para ayudar con esta parte es conveniente que se busque ayuda profesional.

¿Debo Intentar Salvar la Relación?





Existen momentos en los que una relación no funciona e intentar salvarla puede ser perjudicial para uno o ambos involucrados. Se mencionan a continuación algunas situaciones que te orientan a saber si la tuya funciona o no (no es algo definitivo):

Indiferencia

El interés de una de las partes hacia la otra o de ambas partes es casi nulo. Los sentimientos se dejan de lado y su bienestar pasa a un segundo o tercer plano. Pasar tiempo de calidad ya no es un deseo constante y hasta llegan a evitarse o a invitar a un tercero para no sentirse incómodos. Básicamente ya no les importa si la relación se termina.

No Encuentran Soluciones

Cada problema va desencadenando uno aún mayor. No encuentran solución a los que ya se tienen y en ocasiones tampoco quieren encontrarlas. Se sienten distantes e incomprendidos.

Además cada uno tiene un plan o meta que dista de ser conveniente o agradable para el otro. Si no están en sintonía con este punto es muy difícil que se puedan solucionar las diferencias. A veces uno tiene que ceder para lograr superar este obstáculo, pero… ¿qué tan permisivos tenemos que ser?

Toxicidad y Limitación

El querer controlar a la pareja o la desconfianza excesiva nunca serán hábitos sanos. Si esto se ha prolongado, el daño es casi irreparable, en especial en el momento en el que la otra persona se cansa de la situación. Es emocionalmente agotador sentir la falta de libertad para hacer algo que te gusta o no poder tomar una decisión sin su aprobación. El daño físico y emocional duelen con la misma intensidad y no debe ser permitido.

ELECCIÓN DE TRATAMIENTO PARA LA ANSIEDAD

¿Qué es la Ansiedad?

La ansiedad es un estado natural del ser humano que le permite protegerse de peligros, los cuales pueden ser o no tangibles. Sin embargo, cuando esta respuesta natural se prolonga en el tiempo o se pierde la capacidad de regular la respuesta ante ella, es cuando deja de ser saludable para volverse un problema con síntomas somáticos (físicos).




Tratamiento

Una vez que un profesional evalúa y diagnostica un estado de ansiedad patológico es importante la elección del tratamiento. En algunas ocasiones se prescribe medicación. Esto puedo facilitar posteriormente el abordaje psicológico. Además, el tratamiento médico aliviará ciertos síntomas, que con la ayuda de un tratamiento psicológico lleva a la solución de la problemática.

Es importante recalcar que el tratamiento para la ansiedad no ha de ser netamente con fármacos o medicamentos. De hecho, en la mayoría de las ocasiones con terapia psicológico será más que suficiente para la resolución del trastorno de ansiedad generalizada. Sin embargo, en ocasiones puede ser adecuada la prescripción de fármacos. Es por ello por lo que hoy os explicaremos brevemente los tratamientos más habituales en el abordaje de la ansiedad:

Tratamiento Farmacológico para la Ansiedad

El médico ha de hacer una evaluación individualizada para poder determinar cuál es el tratamiento de elección para cada uno de los pacientes. Con respecto a la dosis, ocurre algo similar, varía de sujeto a sujeto. Los medicamentos de primera elección suelen ser los siguientes:

ISRS e IRSN

Por sus siglas inhibidores selectivos de recaptación de serotonina e inhibidores de recaptación de serotonina y norepinefrina, respectivamente. Utilizados regularmente para tratar la depresión, aunque son efectivos en el alivio de los síntomas de la ansiedad. Se recomienda iniciar a dosis bajas e ir aumentándola de manera progresiva para poder controlar sus efectos secundarios.

Tranquilizantes o Ansiolíticos

Son las benzodiacepinas. A pesar de ser ampliamente usados para el tratamiento del trastorno de ansiedad grave, tiene efectos aditivos. Por ello, se recomiendo su uso en periodos cortos de tiempo. Los más conocidos son: el diazepam, el clonazepam y el bromazepam.

Otros

Nos encontramos con los betabloqueantes que son altamente beneficiosos en la disminución rápida de síntomas intensos del trastorno de ansiedad, como por ejemplo los temblores y las taquicardias. Sin embargo, se debe tener en cuenta que su eficacia es menor en comparación a otros grupos de medicamentos expuestos previamente.

También se encuentran los antihistamínicos. Apenas se usa ya que aún no se ha comprobado su eficacia en el tratamiento de la ansiedad.

Tratamiento de Libre Expendio

En este grupo se encuentran los medicamentos naturales considerados ideales para tratamiento de la ansiedad y no requieren una receta médica. Algunos de ellos son:

Alimentos

Algunos alimentos pueden ayudar a mantener el equilibrio emocional. Entre ellos tenemos el plátano, el chocolate y los frutos secos. Otros aumentan los niveles del aminoácido triptófano en el cuerpo que es un ansiolítico natural.

Extractos Naturales

Comprimidos de flores como valeriana y pasiflora que resultan útiles en el tratamiento de la ansiedad. No obstante, en algunas ocasiones no es suficiente. Por ello se recomienda acudir con un profesional.




Tratamiento Psicológico para la Ansiedad

En el ámbito psicológico la elección de tratamiento para la ansiedad es principalmente la Terapia Cognitivo-Conductual.  Se fundamenta en la comprensión de la relación existente entre lo que se piensa, las acciones que lo mantienen, reacciones y los síntomas que se presentan.

Dicho tratamiento debe ser realizado por un terapeuta que guíe al paciente a entender el  trastorno de ansiedad y cómo puede manejar de una manera adecuada las emociones y factores desencadenantes. Esto se logra a través del modelamiento de pensamientos desproporcionados que se producen en el momento de la crisis por otros objetivos y relajantes, consiguiendo de esta manera el bienestar emocional integral.

Si te encuentras en esta situación no dudes en ponerte en contacto con Mi Psicólogo Barakaldo, en el encontrarás profesionales especializados en el abordaje del Trastorno de ansiedad. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 675 713 537 o en mipsicologobarakaldo@gmail.com.

APRENDE A SER POSITIVO

En todo momento nos vemos rodeados de eventualidades y acciones externas que forman parte de nuestras vidas. Algunas veces estas coinciden con un mal momento para nosotros o influyen en nosotros de forma negativa. Esto, puede condicionar ciertas actitudes y/o estilos de vida, pero la creatividad, la resiliencia y la fuerza de voluntad pueden evitar que estos factores nos afecten de forma negativa.

Tener la determinación para cambiar lo que se pueda y la sabiduría para sobrellevar las que no es parte fundamental del proceso para aprender a ser positivo. Además, se debe tener en cuenta que un mal día no es una mala vida y que cada día es una nueva oportunidad para demostrar nuestra capacidad de superación y de crecimiento. Ten como premisa que para cambiar algo lo debes ver desde otra perspectiva.




¿Cómo ver el lado positivo de las cosas?

Usa un Lenguaje Positivo

No importa cuál sea el momento por el que estés pasando, el uso de afirmaciones generalizadas y negativas solo hará peor. Por muy difícil que sea la situación intenta agradecer y ser optimista al hablar sobre el tema.

Rodéate de Amigos y Buenos Momentos

Encontrar en quien confiar y apoyarte es una de las mejores maneras de afrontar malos momentos. Además, ellos aumentan la alegría y ayudan a buscar otra perspectiva a la circunstancia. Aunque sientas que puede suponer una carga para el otro, si es un buen amigo, eso nunca será asía. Que un buen amigo te escuche, siempre, es un gran apoyo.

Además de tener la buena compañía, realizar actividades que te mantengan proactivo, incluso solo, es beneficioso para el estado de ánimo y evitan pensar cosas o aspectos negativos. La distracción puede ser clave.

Tiempo al Tiempo

Todo en esta vida pasa y cambia. Nunca se sabe cuánto durará una situación. Pero como dice la canción: “no hay mal que dure mil años, ni cuerpo que lo resista”. No desesperes por el tiempo que pase, aprender a disfrutar del día a día con sus pequeñas cosas es imprescindible.




Haz lo que esté en tus Manos

Busca lo mejor sin enfocarte en la perfección. Acepta lo que está sucediendo, cambia lo que puedas cambiar. No eres responsable de lo que no puedas cambiar. Pon de tu parte y cuida de ti, pues tu felicidad también depende de tu bienestar físico.

Visualización

Consiste en imaginarte en el momento más feliz de tu vida. Deja que tu mente se invada de la alegría del momento y luego proyéctalo en una situación a futuro que te llenaría de esa misma emoción. Enfócate en ese plan a futuro o en un logro que esperas alcanzar y visualiza cómo llegarás hasta eso. Crea un plan e imagina cada detalle que tu mente pueda para llegar a esas metas o solucionar el problema. Esta técnica nos permite sentir positivos respecto al futuro y nos llena de confianza y de seguridad.

Practica

Ya se comentó que es un proceso que supone tiempo y esfuerzo. Pero también es cuestión de práctica, repetición, un proceso de ensayo y error. Se puede comenzar por cosas simples y progresivamente ir aumentando la dificultad; quizás no puedas hacerlo todos los días al principio. Sin embargo, con el tiempo se vuelve un hábito y un estilo de vida. Algunas cosas que puedes practicar son:

Sonreír

Todos los días al levantarte sonríe. Antes de salir de casa mira el espejo y sonríe. También hazlo al entrar a un establecimiento. Dedícale una sonrisa a un desconocido. Hazlo hasta que sea espontánea esa sonrisa constante.

Agradece

No importa lo pequeño del gesto amable, da las gracias. Antes de comer, al despertar, al acostarte, si ves algo hermoso, si te pasó algo bueno por efímero que parezca.




Felicítate y Anímate

Tú eres quien más te conoces y eso puede hacer que te juzgues y critiques más duramente que a los demás. No seas tan duro y admira tus pequeños triunfos, agradécelos y celébralos. En caso de que fracases, no te autoflajeles. Por el contario anímate a seguir intentándolo y ofrece opciones para solucionar las adversidades.

Ámate y da Amor

Dedica algo de tiempo al día para mirarte al espejo y decirte “me amo, me valoro, me acepto” repítelo hasta que te sientas invadido de amor propio. Al repetirlo todos los días te volverás más seguro de ti mismo y por ende más optimista respecto a tus decisiones, futuro y confiarás en tu capacidad de salir de esa mala situación que vives.

Del mismo modo, hacer ver a los demás tus capacidades y ayudarlos a superar sus propios malos momentos nos ayuda a aceptar que se puede mejorar. Además de todo ello, se crea una red de apoyo mutua, en la que si uno flanquea el otro sirve de muleta y con quien poder avanzar en el proceso.

¿Qué me hace ver solo lo Negativo?


Buscar Culpables

No busques culpables. Esto puede romper lazos de amistad o hacer sentir mal a otra persona. Por otra parte, si te culpas a ti mismo sería uno de los errores más grandes. Tu autoestima y capacidad creativa se verán nubladas por esto, retrasando la salida del mal momento. Nadie tiene la culpa y lo más importante es buscar la solución y no al culpable.

Exagerar la Circunstancia

Magnificar cada evento ocurrido y darle un tono dramático o exagerado hace que veamos el problema aún más grande de lo que realmente es. Por otra parte, enfatizar los puntos negativos limita nuestra capacidad de resolución de problemas.

Además, las quejas constantes pueden convertirse en un hábito nocivo. En un principio suelen ser un desahogo, pero con el tiempo nos hará anclarnos en el problema y no ser capaces de encontrar alternativas.

Menospreciarte

En todo momento la autovaloración es fundamental para llevar una vida plena. Cuando se presenta una situación difícil si no nos creemos capaces de superarla nunca podremos ver las ventajas y aprendizajes que sacamos de ellas. Así que créetelo, tu puedes superar esto y todo lo que se ponga en tu camino.

NO QUIERO SENTIRME SOLO

Parte de la naturaleza humana consiste en crear vínculos. Las personas no pueden sentirse plenas si en algún momento este elemento les falta. Sin embargo, nadie es ajeno al sentimiento de soledad o vacío.

En su mayoría esta sensación de desorientación social es puramente una etapa que con el tiempo se supera. La vida no es estática y el cambio es la base de todo. Cada etapa del desarrollo social tiene sus dificultades y esta es una más que permite crecer y autosuperarse. Mantener la calma y buscar ayuda es la clave en esos tiempos difíciles.

Además, por la general la sensación de “no quiero sentirme solo” viene acompañada de una infravaloración y el pensamiento de que no se debe estar en esta vida si no tenemos un lugar. Por ello, normalmente se busca la aprobación ajena y la necesidad de sentirse aceptado. Dejando de lado la opinión más importante que es la propia.




¿Qué Razón Puede Haber?

Cada uno tiene su propia razón para sentir que no encaja o no disfruta de la compañía de las personas que le rodean. De tal manera que para avanzar de este periodo es necesario saber por qué apareció esta emoción.

No estás Conforme Contigo

No puedes estar conforme con los demás, si no estás conforme contigo mismo. Toda relación nace de nuestro propio amor. Las relaciones personales con los demás son una manifestación del vínculo que mantienes contigo mismo. Cuando esto ocurre, tanto tú como los que te rodean se ven envueltos entre emociones negativas, aunque solo sea un reflejo de un conflicto personal que merece atención.

Te Sientes “Diferente”

Esta percepción la puedes experimentar cuando las singularidades, gustos y temas de interés propios pasan de ser especiales y cualidades únicas a “cosas raras” o que “vergonzantes”.  Al juntarse con personas que no comparten tus gustos se presenta la comparación y la autoestima disminuye.

¿Estás con las Personas Correctas?

De lo antes planteados surge esta duda. Si bien la felicidad es propia, la cantidad de amigos que se tiene no nos hará sentir bien si no es una amistad de calidad. Contar con un círculo pequeño pero donde la confianza es grande y hayan temas sean a fines nos hace sentir mil veces mejor. Ya que nos hace sentir a gusto y que tenemos un  verdadero afecto a diario.




Necesidad de un Cambio

Como se mencionó la vida es un proceso fluctuante. En este hay momentos de reflexión sobre la vida que se lleva, se plantean cambios para evolucionar y transformarse en un ser mejor. Cuando en nuestro interior nacen estas dudas y nuevas alternativas también esperamos que sea de manera rápida. Pero al no ser inmediatos nos desorientamos, desesperamos y sentimos soledad.

¿Qué Puedo Hacer?

Ten Paciencia

Ya se mencionó que puede ser un proceso largo, así que no pierdas la calma. Todas las relaciones necesitan tiempo. Toma el tiempo necesario para conocerte y conocer a los demás. Veces las diferencias de otros también nos puede complementar si somos abiertos al comunicarnos y atentos al escuchar y ellos son capaces de hacerlo también.

Ámate

Cada uno de los aspectos que te conforman son importantes. Amarte y cultivar tu esencia son lo primordial. Aprende a diferenciar entre lo que mereces, tienes y quieres. Solo puedes cambiar si tú lo deseas y eso te hace feliz.





No Generalices

En ocasiones experiencias anteriores nos marcan negativamente de tal manera que sentimos que es patrón a seguir. Es importante aprender de ellas, más no limitarnos a las mismas. Al entender esto podemos avanzar en el proceso.

Conoce Nuevas Personas

Si te sientes solo y tu círculo social no te satisface encuentra gente nueva con quien compartir y no te desmotives. Busca en los lugares que frecuentes o con los que tengas un interés. Ten en cuenta que en ciertas ocasiones la compañía que más necesitas es la tuya. Puedes conocerte a través de leer un libro, hacer deporte, ver una película o solo salir a caminar.

Busca Ayuda

Si no te sientes mejor después de estos consejos o está influyendo de forma negativa en tu vida, puedes acudir a un psicólogo en busca de su ayuda. En Mi Psicólogo Barakaldo podrás encontrar la solución. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 675 713 537.